Después de pedirle una
reunión al Concejal de Seguridad Ciudadana a través de Facebook, este accedió a
recibirme durante una mañana en el Ayuntamiento. Esta reunión con las bicis
como tema, ha generado bastante expectación, tanto en el seno de Policía
Municipal como en los medios de comunicación, llegándose incluso a publicar en
Diario de Noticias:
Gabriel Viedma, el
concejal, me recibió durante una hora, por lo que tuve que ser rápido y
sintetizar muy bien las ideas que le quería contar en la reunión.
Para empezar, y dado que
está recién aterrizado como quien dice en su cargo de Concejal de Seguridad
Ciudadana, le conté cuál era la situación actual de la seguridad vial ciclista
en Pamplona.
Los políticos suelen ser expertos en no
dar una respuesta rápida y concisa a los asuntos peliagudos que les afectan,
pero en este caso el concejal me reconoció que los problemas detectados como
situación actual en la ciudad eran todos ciertos. Increíble..., para bien,
creo.
Acto seguido le detallé las pocas
actuaciones en materia de seguridad vial ciclista que se habían llevado a cabo
desde el Area de Seguridad Ciudadana:
Y por segunda vez en la
reunión me reconoció que era muy poco lo realizado hasta el momento. También me
dio la razón a que el sistema Bicitronic de matriculación de bicicletas ha sido un
fracaso y que los aparcamientos videovigilados son un engaño. Hay que decir
que me afirmó que estaban trabajando en el tema de la videovigilancia para
mejorarlo. Estaremos a la espera de noticias.
Una vez presentados los
problemas y las acciones insuficientes para corregirlos nos centramos en las 11
propuestas pro-bici que venía a explicarle. Todas estas acciones están pensadas
para ajustarse a las competencias del Area de Seguridad Ciudadana y para que
sean monetariamente factibles, dada la situación de poco dinero que dice tener
el Ayuntamiento para estos menesteres...
Inevitablemente varias de
las propuestas entran de lleno en la corrección de puntos negros, señalización
o falta de mantenimiento, cuestiones estas muy importantes en la movilidad
ciclista por la ciudad y que no se pueden obviar más tiempo. Y arreglar este
desaguisado va a costar bastante tiempo y dinero. Pero es que hay que hacerlo. No se han tratado como propuestas nuevas infraestructuras ciclistas porque no es competencia de esta concejalía su realización.
La cuestión de la armonización de las ordenanzas de tráfico en la Cuenca de Pamplona también estuvo sobre la mesa. No puede ser que haya normas completamente opuestas para circular en bicicleta en municipios limítrofes. Hay que estandarizar la normativa en toda la Cuenca y eso es trabajo de los políticos...
Otras propuestas tienen
un coste muy pequeño para la Administración, pero pueden ser de gran ayuda en
un futuro, como puede ser la formación de niños y adultos en seguridad vial
ciclista por parte de la Policía Municipal o campañas de respeto al ciclista (1.5m) y de seguridad en el aparcamiento.
El resto de propuestas
son un poco más de imagen. De querer vender que el Ayuntamiento apoya de verdad
la movilidad ciclista por la ciudad y se implica en ella. Recordando que en el
Estudio del Perfil del Ciclista Urbano de Pamplona el 93% de los ciclistas
veían positivamente el patrullaje policial en bicicleta, sería contentar a una
parte importante de ciudadanos, que se mueven en bicicleta. Lo digo habitualmente,
en Pamplona hay más bicis que motos, pero se trata mucho mejor a las motos que
a las bicis. Yendo más allá, por si el concejal no lo había pensado, le recordé
a Gabriel que los ciclistas, miles ya cada día por Pamplona también votan... y
no están demasiado contentos dado el menos de 4 que le dan de nota al
Ayuntamiento en materia de ciclismo urbano o con los resultados de la encuesta de la OCU de satisfacción ciclista en Pamplona. Ala, a pensar...
Mi propuesta estrella
para la reunión era la del patrullaje policial en bicicleta. Es la que nos
llevó la mayoría de la reunión. Iba con el trabajo ya mascado, para evitar
salidas por la tangente: Rufino, de bicicletas Contini, nos cedía 2 bicicletas
para montar la primera pareja en bicicleta de PM Pamplona. Coste 0€. Lo único
que tenía que gastar el concejal era en ropa, zapatillas, guantes y casco para
cada policía que pusiera en bici, unos 100€ por policía. Vamos, menos de lo que
cuesta el depósito de cualquier furgón policial...
Ganada la baza del coste
económico y mirando más a futuro y a la adquisición de más bicicletas
policiales le quise dejar claro un idea que todo el mundo conoce:
La propuesta del patrullaje en bicicleta
también incluía ideas de qué indicativos, que actualmente funcionan a pie, en
solitario y con una operatividad reducida, podían ser adecuados para ser
dotados de bicicletas. Se ofrecía la posibilidad de tener presencia en parques,
jardínes, parque fluvial, donde ahora es nula. Y todo ello a un coste muy
reducido. Trabajo con perros sueltos, convivencia entre ciclistas y peatones...
Coste mínimo, operatividad para el que
hasta ahora trabaja a pie, movilidad sostenible, ecología, economía, imagen,
patrullaje batiendo mucho más terreno sin combustibles...Ahora dime que no,
concejal (eso pensaba, iluso de mí...).
Todo mascado, envuelto y con lacito. Pero
el concejal no picó el anzuelo. Las propuestas le parecieron muy interesantes y
con un sí a priori, pero quería estudiar más el tema del patrullaje en
bicicleta. Quería preguntar e informarse de cómo lo han hecho en otros sitios
(Tudela, Egüés, Vitoria, Donosti, Logroño, por poner ejemplos cercanos), para no
cometer los errores que se pudieran haber cometido en esos lugares previamente.
El problema es que retrasar estos temas conlleva, a 8 meses de elecciones,
dejar el proyecto para otros tiempos o incluso para otras caras, pues no está
claro que Gabriel pueda repetir como Concejal de Seguridad Ciudadana en la
siguiente legislatura. No quiso implicar a la Policía Municipal en la Semana
Europea de la Movilidad que se acaba de celebrar, sacándola en bicicleta a la
calle a patrullar. Una buena baza perdida, y una noticia menos que protagonizar
en los medios. Resumiendo, le faltó iniciativa y decisión.
No obstante, la reunión fue en todo momento muy
cordial, constructiva y cercana, con ánimos por las dos partes de escuchar y
ser escuchados. Y en esto le agradezco desde aquí al concejal su rápida
disposición a reunirnos y sus ganas. Después de años hablándole a la pared es
todo un detalle.
Lo que ya no he podido agradecer tanto
son las consecuencias de la reunión. Y es que me consta que no les sentó nada
bien ni al alcalde, Enrique Maya, ni mucho menos al enemigo público número uno
de la bicicleta en Pamplona, el todopoderoso jefe de la policía Simón
Santamaría. Se ve que a estos dos señores, que llevan tiempo demostrando su
incompetencia en materia de seguridad vial ciclista en Pamplona, no les gusta
que les destapen sus miserias. La primera “represalia” que se ha tomado por
parte de Santamaría es prohibir a varios funcionarios del Area de Seguridad
Ciudadana que hablen conmigo sobre temas de ciclismo urbano. Otra "represalia" ha
sido hacer desparecer cierta comunicación sobre ciclismo urbano de manera muy
poco habitual y muy sospechosa... No puedo contar mucho más porque si no me
acabarán expedientando... Pero seguro que estas dos no serán las únicas.
Independientemente de lo que quieran
estos dos personajes nefastos para la movilidad ciclista de la ciudad mover en
contra mía o de los ciclistas de Pamplona, no van a poder pararme fácilmente.
Seguiré trabajando por una ciudad mejor para los ciclistas, que será también
por asociación para los peatones y en general para todos los ciudadanos. Seguiré
hablando para trabajar por este objetivo con quien quiera escucharme. Iré a
donde haga falta. Y afortunadamente, cuento con la atención de varios medios de comunicación que consideran interesante lo que tengo que contar.
Esto fue lo que dio de sí la reunión con
el concejal, y espero que no sea la última, con él o con el que venga.